lunes, 24 de enero de 2011

Palabras más, palabras menos.

Grábame a fuego; da igual lo que yo diga, lo que tú digas, o lo que cualquiera diga. Al final lo único que importa es lo que yo no hago, lo que tú no haces y lo que nadie va a hacer por nadie.

De pequeña, cuando estaba en los Salesianos, siempre llegaba tarde al cole y tenía que esperar a que acabaran "Los buenos días" o sea que todas las clases de todos los cursos acabaran de rezar de pie en el patio para poder pasar. Bueno pues tenía que esperar en la esquina del patio donde había un cartel que decía:

"De buenas intenciones está lleno el infierno"

De verdad que de niña no lo entendía, y le dí muchas vueltas, hasta creí que por alguna errata el alfarero había equivocado "infierno" con "cielo".

Quería llamarte, quería decirte, quise hacer, no me atreví a.... Bah!!

Un poco de movimiento y menos pajas mentales por favor.

3 comentarios:

  1. Querido mío... esta vez no iba por ti, aunque tampoco te viene mal el cuento!

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  2. estoy de acuerdo con los salesianos...eso es preocupante verdad?? :P

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