jueves, 8 de enero de 2009

Acaboses y empezares.


Cuando fue mi cumpleaños me hubiese gustado escribir algo sobre lo impresionante de la bici que me regalasteis/aron, me sentí realmente pequeña ante un regalo tan grande. Después las cosas pasaron muy rápido entre resacas y mucho frío.
Me planté de nuevo en enero, se fue el año, después Ba y vinieron los reyes y las horas en la biblioteca también.

El domingo se va mi homónina, o mi antónima, no lo tengo claro.
No sé cuanto la voy a hechar de menos, quizás ni siquiera note que se ha ido, ésta es la era de las comunicaciones y no note que falta el centro de mi familia. A lo mejor estos años pasan tan rápido como las Navidades. O quizás el domingo no me aguante y me harte de llorar.
No sé. Me resulta difícil creer que de verdad vamos a estar tanto tiempo separadas.

lunes, 15 de diciembre de 2008

De lo malo nada...


Creo que ser artista, músico en este caso, consiste más en lanzar mensajes en botella para que los coja quien quiera que en otra cosa.

'De las batallas perdidas,sale un ganador.
De las batallas ganadas,sale un perdedor.
De las sonrisas al viento,hay lágrimas derramadas.

Y los recuerdos al aire me besan la cara.
Sólo recuerdo lo bueno,de lo malo nada.
Aún queda tiempo pa´ el viento,vaya donde vaya,
y que me lleve volando,a tocar a otra guitarra.

De los grandes subidones,siempre hay un bajón.
De las grandes amistades,siempre hay un traidor.
De los acordes mayores, es el más grande y menor.'

PD: La foto de Lince, que ni pincha ni corta en la historia que me pasa hoy por la cabeza.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Buena suerte, mala suerte o ninguna.


Cuando iba al cole además de rezar cada mañana en el patio antes de entrar en clase nos contaban alguna historia. normalmente no hechaba mucha cuenta.

Una de las pocas o única vez que presté atención nos costaron un cuento sobre un señor que tuvo un hijo y la gente le felicitaba porque tener un varón era una suerte ya que le ayudaría a labrar la tierra y tal. El señor respondía "Buena suerte, mala suerte o ninguna". Al pasar los años un día apareció un burro en su parcela y la gente decía que vaya suerte, el señor volvía a responder "Buena suerte, mala suerte o ninguna". El burro resultó ser cojo y una de las veces que llevaba a su hijo en el lomo lo tiró, el chaval que tendría ya edad de merecer se rompió una pierna y eso era muy mala suerte pero su Papá le dijo "Buena suerte, mala suerte o ninguna".

Un mes después pasaron los militares por el pueblo de nuestro amigo perseverante buscando chavales para ir a la guerra, su hijo tenía la pierna rota y no fue. Su padre dijo: "Buena suerte, mala suerte o ninguna"

Todo esto para contar que ayer me dijo mi jefa que se han suprimido las campañas de navidad por falta de chicle. (ya se sabe). Así que voy de acampada con mi grupo y tengo más tiempo para los exámenes de enero.
todo depende de la óptica. (Aunque mi cuenta del banco no piense lo mismo)

viernes, 5 de diciembre de 2008

Educación de calidad.


A ver, no es que yo sea una experta en temas de Bolonia, pero ya me estoy cansando de que nos digan que en la facultad no nos enseñan a pensar por nosotros mismos, que no nos formal como individuos aptos y bla bla bla bla... Yo no es por nada, ¿Pero de eso no se tienen que encargar tus papis?
Mira que a mi me parece muy bien que cada uno revindique por lo que le parezca oportuno, hasta cuando no tiene sentido, pero alguien ha mirado la oferta de LC que tiene laUS? explíquenme cual es el problema, ¿No se crean libre pensadores? ¿O utilizas tu créditos de libre para tocarte los cojones y no aprender nada?
Ostias, todo Dios se queja de la equiparación de planes de estudios europeos (yo la primera en ETLIM) pero cuando tienes una Erasmus y te convalidan lo que te da la gana ya se te olvida quejarte...
Si no yo estoy a favor de Bolonia, yo sólo estoy a favor de que los que nos llaman borregos a los que no lo vemos del todo mal paren un segundo, se planteen que ellos también siguen a alguien y si de verdad quieren seguir con esa postura o les han vendido la moto con verdades a media.

Creo que últimamente está demasiado de moda ser ocherentero, y al parecer incluye ir de hippie con visa en el bolsillo, eschuchar indi y manifestarse por todo lo que parezca opotuno.

Foto: pintada de la fachada de Epple Haus in Tübingen

miércoles, 26 de noviembre de 2008

De religiones y otros caos.



Durante un montón de años de mi vida he hecho un verdadero esfuerzo por creer en la existencia de algún Dios, me preocupé por conocer las cinco religiones mayoritarias y las creencias de algunas culturas desfavorecidas. Hasta fui durante un tiempo a grupos de fe (¡Todos sabemos lo que salió de aquello, mejor no recordarlo!).


Mi abuela fue monja me llevaba a misa y catequesis, aún así suspendía religión en el cole de curas, creo que es porque nunca encontré a Dios por ningun lado.


La semana pasada asistí a una eucaristía y en vez de quedarme en la puerta entré al oficio.
Creo que nunca había visto un grupo de personas sintiendo tanta fé como aquellas. Sentían algo que yo nunca voy a tener (y menos a estas alturas cuando ya ni siquiera creo que Dios exista): La tranquilidad de que todo sucede respondiendo a un orden superior. Mi madre dice que sus pacientes creyentes cuando se enfrentan a una enfernedad dura lo hacen con más entereza que los ateos, pero no sé si me lo dice para convencerme, porque yo no creo que sea cierto.


En ese momento admiré más a esas personas que sienten a Dios y hasta me dieron ganas de reemprender esa búsqueda. Luego vuelvo a mi casa y en realidad sé que desde hace mucho yo sólo creo en las personas (por suerte no en todas) y en las configuraciones atómicas (tampoco siempre).



Si el Señor es mi pastor nada me falta...

domingo, 16 de noviembre de 2008

3'1416


Entonces vinieron los días grises, o quizás yo creí que eran grises. Vinieron los dolores de garganta por aguantar las lágrimas, el ahogo y por tanto el asma. Las noches largas con los ojos abiertos. Todo pasó (claro, todo pasa), y me qudé sola en el colchón que antes ocupabamos dos.

El mismo colchón vió como dos pares de pies se enredaban entre risas y mantas.

Desde entonces cada noche he hundido la nariz entre rizos y me he despetado buscando esa fuente de calorcito que viene de ese otro lado del colchón... ¿De verdad ha pasado ya tanto tiempo? ¿o tan poco tiempo?


Ainsss que me gustan esos rizos...

lunes, 10 de noviembre de 2008

Modo Maruja ON


Voy a escribir sobre algo tan insulso como los pimientos verdes.

Desde que me fui a Tarfia he vuelto a cocinar, en modo pucheros y guisos.

Cocinar implica hacer la compra, hay tres modos de hacer la compra; puedo ir a la nevera de mi madre, al frutero de mi madre y pedir que le apunte la cuenta o si ando mal de tiempo bajar a comprar al supermercado (Tarea que por cierto me deprime bastante porque me parece que esos alimentos hace de todo menos alimentar).

Pues la historia es que el super de debajo de mi casa ha subido el precio de los pimietos, al doble. Sí, el mismo pimiento que la semaa pasada valía 0'30€ (cetimos arriba o abajo) Ahora vale 0'70€, sea como sea de grande el pimiento, todo a cambio de haberlo embolsado en un plástico que encima no es reciclable.

Y estoy indigada, por la asquerosa calidad de las verduras enplasticadas, por el precio, y porque mi querido mercado de Triana está demasiado lejos para comprar siempre allí.

Eso es todo, esa es la estupidez de hoy.