domingo, 5 de junio de 2011

La vida secreta de ls palabras, sábado de resaca

"-...Porque si decidieramos irnos a algún lugar juntos, me da miedo que un día, hoy no, quizás... quizás... quizás mañana tampoco, pero un día de repente puede que empiece a llorar y llorar, y llore tanto que nada ni nadie pueda pararme y que las lágrimas llenen la habitación y que me falte el aire, y que te arrastre conmigo y que nos ahoguemos los dos.

-Aprenderé a nadar Hanna. Te lo juro, aprenderé a nadar."

(suspiros)

Qué gran película.

Veinte horas de sueño seguido, los 18 días que parecen años, la no-gripe que no estoy incubando, los dos últimos exámenes, la pereza y el huecco.

jueves, 2 de junio de 2011

No es aquí

Estoy estudiando en mi cuarto, con la ventana abierta a las hordas de mosquitos y al fresquito que dejan las tormentas de verano. Suficiente fresquito para llevar una sudadera y la manta élfica en las piernas.

Mi barrio es bastante silencioso, no pasan coches, sólo se oye el murmullo de la ciudad en sí misma, cinco millones de habitantes hacemos mucho ruido. Siempre el mismo cadente sonido que te aliena de tu propio sentido, entre tanta gente es difícil hacer que tu ruido destaque. No sé cómo explicar a qué suena Ankara, cuando vine me sonaba a claxon, a veces me suena al silencio de la gente que mira, casi nunca me suena a verde.

Hace unos segundo he escuchado un pitido con eco lejano... y mi cerebro, creyendo que estaba en casa ha dicho "Un clarinete, están las bandas ensayando en el río", la sonrisa no ha llegado a abrírseme en la cara, porque he recordado que es mentira. Que aquí no hay música en las calles ni tampoco un río que lleve las marchas de las bandas por su cauce, que si los mosquitos pican igual no sé de donde sacan las ganas ni donde dejan la puesta en una ciudad seca y gris cual desierto de cemento.

Debió ser un caminón por la carretera que rodea Bahçelievler.

domingo, 29 de mayo de 2011

El último mes

Recuerdo el último mes en Sevilla, el mes más largo. Sin un duro, con muchos exámenes, con la sensación de que ya había hecho todo lo que tenía que hacer y sólo poder esperar a que los días se escurrieran lentamente. Desde que me dijeron que vendría hasta que vine pasó tanto tiempo que había pasado por todas las fases posibles y sólo me quedaba sentir que lo de venir era el paso más lógico, si fuese posible habría dicho que estaba escrito.

Sabía que llegaría el maldito dia 18, pero nunca llegaba.

Me queda un mes aquí, no tengo un duro pero sí muchos exámenes. Si bien no tengo la sensación de que ya hice todo lo que me quedaba por hacer sí sé que no haré nada nuevo en este tiempo. Llevo casi dos meses pensando que me queda sólo un mes, y lo que antes era miedo y pena ahora se ha convertido en la espera más tediosa del mundo, un día otro... otro más... En cuanto acaben los exámenes diré "Oh Dios mío, ¡Sólo dos semanas!"  Empiezo a ver a la gente marcharse, y claro eso no me gusta

Hasta entonces, sé que el maldito día 24 llegará, pero yo no lo veo cercano.

Lo peor es que sé el día 23 cuando dé los ultimos abrazos y vaya sola a la estación querré volver un mes atrás,

miércoles, 25 de mayo de 2011

Procrastinar

Abro faceb, abro gmail,  abro el periódico, abro skype, escucho música, abro blogspot, lo cierro todo. Voy a por una manta aunque esoy muerta de calor, me enciendo un cigarro que no me apetece fumar, voy a por agua, abro la nevera, hablo con mis compañeros de piso por skype aunque están sentados en la misma mesa que yo... vuelvo a abrir Mozilla, vuelvo a cerrar todas las ventanas. Voy a estudiar. Voy a poner la lavadora, o mejor recojo mi cuarto.

Un minuto más tarde: Abro faceb, abro gmail,  abro el periódico, abro skype, escucho música, abro blogspot....

Suspiro.

Miro los apuntes. Les saco la lengua y se rien de mí.

Vuelvo a suspirar.

Apago el ordenador, una siesta de diez minutos se convierte en hora y media.

martes, 17 de mayo de 2011

¿Y si fuera posible?

Es im-posible acabar con el bipartidismo.

Eso llevo escuchando toda la vida. Los jóvenes españoles no somos una porción muy representativa del electorado, lo sé. ¿Pero habéis visto cuánta gente se manifestó el domingo? ¿Será posible hacer algo con nuestra juventud adormecida? ¿Será posible que estemos desperezándonos?

Siempre hay un punto en el las cosas ya no funcionan más, y cambian. Todas  las generaciones que nos han precedido están orgullosas de haber participado en cambios sociales importantes en la sociedad, ¿Pasaremos nosotros por nuestro tiempo dulcemente viendo pasar la vida? ¿O seremos capaces de poder contar a unos nietos que no nos prestan mucha atención que estuvimos AHÍ?
¿Seremos capaces de saber usar las herramientas que nos dan o nos aburriremos en un par de meses como buenos burgueses malcriados?

Hoy todo son dudas, pero, ¿Sabéis que? Hay un montón de gente joven y mayor en la calle, parece que estamos más unidos, TieneUnRatón ha encontrado trabajo... y a mí todo esto me da fe y me hace sentir orgullosa, de ella porque tiene dos narices para seguir palante, de los demás porque confío en que se han sentido, y se están sintiendo, más vivos y dueños del mundo en el que viven. Ambas sensaciones son difíciles de olvidar para quien las vive.

Así que si aún tienes dudas, bórralas cuanto antes y anímate a vivir tu propia vida, que nadie te da garantías de éxito, pero te sentirás satisfecho.


Va a empezar a amanecer en pocos minutos, aunque a mí aún me quede  bastante para ir a la cama: Buenas noches, buenos días, o en cualquier caso Felices Sueños estéis donde estemos.

sábado, 14 de mayo de 2011

Dios aprieta pero no ahoga

Tengo ganas de meterme la mano por la garganta agarrarme el corazón y apretarlo con fuerza. Estoy muy jodida, mucho mucho. La vuelta a la realidad de esta mañana me ha dejado a diez metros bajo tierra, con ganas de no estar en ninguna parte. Sí, estoy jodida.

Ser positivo 24 horas al día, 365 días al año es agotador. Algunas veces dan ganas de romper a llorar y gritar que nada va a ir mejor. Llevo mucho tiempo esperando poder pedir una cerveza o comprar un puto bonobús sin calcular cuánto me queda en el banco o cuánto dinero debo a cuánta gente.

Pero sí, creo que las cosas van a cambiar, tengo mucha suerte, creo que es lo que más caracteriza mi vida, la he tenido siempre y no va a dejar de ser así. A partir de este instante, Señores pónganme las pilas, tengo que salir a la calle con los ojos bien abiertos, proyectando soluciones por doquier, buscando alternativas con la espalda recta y la sonrisa puesta.

En la última semana me han hecho más favores y regalos que en mucho mucho tiempo. Regalos alucinantes, tanto que realmente me he sentido abrumada. Alguna oportunidad también me ha salido por ahí por cortesía de un amigo, algún clavo al que agarrarse.

Soy muy afortunada, nunca me he sentido tan querida, hasta el punto de plantearme que la gente se está volviendo loca. Estoy recibiendo mucho más de lo que merezco. O lo que más agobia, más de lo que soy capaz de corresponder...


En fin, soy obstinadamente positiva. He empezado a escribir valorando mis capacidades para hacerme invisible y desaparecer del mundo, convertirme en una bola ciega y respirar bajito hasta que os olvidéis de que existo... a medida que escribía se me ha ido pasando así que ahora me voy a vestir con el traje del buen rollo, a ponerme colorete para los bolsillos vacíos y rimmel contra la desazón.

Thankyoumoreplease!!

lunes, 2 de mayo de 2011

Sin cafeina, sin tildes y sın puntos en las ies.

Ayer cuatro horas de confesiones Starbucks al mas puro estilo burbuja me dejaron con las lagrimas ajenas en los ojos, y el miedo propio balanceandose en los labios.  Sı, he dıcho miedo.

Hoy tengo resaca sentimental, no se cuanto de hondo hurgue dentro de los sentimientos de la persona que tenia delante. Lo suficiente como para que hoy aun sıga yo sintiendome un poco triste, un poco melancolica, un poco con ganas de que me dejen en paz. No quiero ni pensar como se sentira la contraparte (...).

¿Cuanto tiempo tarda el dolor en dejar de doler?