martes, 22 de junio de 2010

El subsconciente.

Hace un montón de años cometí la mayor metedura de pata amorosa de mi vida, que desencadenó en una de las historias más largas que he vivido nunca. Durante los tres años que duró la historia más larga jamás vivida soñé semanalmente con la misma situación, estaba yo intentando solucionar aquella metedura de pata, etc, etc. Recuerdo haberme despertado algún día sin tener muy claro si realmente había sucedido o no. El caso es que los sueños acabaron el día que acabó la larga historia.  Era algo más que cargo de conciencia lo que yo sentía

Tardé casi dos años más en disculparme por mi metedura de pata e hicieron falta una botella de ginebra, por mi parte para armarme de valor, y una de whisky por la otra para no mandarme a la mierda. Pero lo hice, y fue hasta divertido.

Tuve infinita de suerte.


Siempre tengo infinita suerte aunque haya veces, como ésta, en las que no me la merezca.


  Prendido a tu botella vacía,
esa que antes, siempre tuvo gusto a nada.

domingo, 13 de junio de 2010

Creer


En qué y cómo...

sábado, 12 de junio de 2010

martes, 1 de junio de 2010

Otra mudanza


Las cosas al final suceden de un modo maravilloso.
La suerte de saber encontrar me lleva hoy a rehacer las maletas, me siento bien, felicísima. 
Como un electrón en estado de transición. Sabiendo que todo lo que viene va a ser genial.

Contexto nuevo para no pensar, para estudiar, para salir y reir.


domingo, 30 de mayo de 2010

Domingo por la tarde.

Cada mañana me levanto, me repito la misma frase. Ya estoy lista para seguir restando días.

Planifico el resto de la semana, cuáles serán los huecos flacos, qué haré para que no sean tan flacos, con quién estaré, donde comeré, qué serie veré para dormir... no puede haber rendijas.

Hoy he olvidado de repetir mi consigna al despertar, será por eso que me siento tan cansada...

miércoles, 26 de mayo de 2010

Lo que nunca será.

Podría partirme la garganta llorando, quedarme fónica y tener ganas de vomitar de tanto contraer el diafragma con los hipidos. Pero no es mi estilo.
Podría convertirme en un zombie viviente que sólo mira al infinito y contesta con medias sonrisas, a veces caeré en ello. Pero tampoco quiero que sea así.

Voy a hacerme de corcho, a alojarte en alguna parte olvidada de mí. Para no ser consciente de lo mucho que te llevo dentro.
Voy a seguir, llegaré a casa con las horas justas de dormir y saldré con el tiempo justo de llegar.

Al final todo es hasta que deja de serlo.
Buenas noches ;)

viernes, 21 de mayo de 2010

Cualquier día voy a salir a la calle espada en mano, voy a llamar a tu puerta y te diré "Hola, Soy Hanah Orellana, no mataste a mi padre pero disponte a morir".