domingo, 6 de enero de 2008

El rey mago




Recuerdo que no hace mucho la noche y el día de reyes en casa era un día del año cualquiera, y también recuerdo cómo por querer que las navidades fueran especiales para él acabamos haciendo que fueran especiales para nosotras.

Qué difícil me resulta ahora que no está con nosotras acostarme teniendo un poco de ilusión, sobre todo porque ni siquiera he tenido ganas de buscar los regalos ideales.

Pero ha sido una mañana bonita, mi hermana saltando de cama en cama, el salón lleno de regalos con lazos rojos, Chiruca comiendo papel de regalo, toda la cara llena rosco de reyes...

Conclusión: los reyes molan... y el rey mago acaba de enviar un sms diciendo que viene a hacernos una visita :)


viernes, 4 de enero de 2008

El hijo de la Inés...




Me acaba de llegar una de las cartas más bonitas que he recibido en mi vida, no he podido evitar que se me caigan unos cuantos lagrimones bien espesos conforme iba leyendo... y reir también claro... conforme recordaba a dos locos huyendo a Cuesta Maneli a las 3 de la mañana, recordando que antes conversabamos hasta que se hacía de día, y que cruzamos media europa sólo por vernos sonreir...


Si me regalas un barco me caso contigo... y me regalaste un barco de papel...





miércoles, 2 de enero de 2008

Cuando sólo puedes pensar en unos pies helados...




¿Qué escribes cuando sólo tienes un pensamiento en la cabeza?



martes, 1 de enero de 2008

De principes y princesas...


Una vez conocí a uno de esos caballeros andantes que van montados en corceles blancos, que tienen nobleza en la mirada, que se quitan la armadura para abrazarte y te hacen sentir única en el mundo.

Un hombre de esos a los que por mucho que te resistas al final bajas la defensa, cedes y te enamoras... y ya crees que nunca jamás volverás a amar a nadie, cuando todo acaba sigues amándolo en la lejanía y te sientes terriblemente mala por no haber sabido conservar el amor de tu caballero.


Hasta que me llegó el día en el mi semidios particular perdió todo su poder. Recuerdo el día en el lo ví como uno más, ya no tenía su halo de superioridad, él ya no era un caballero andante y yo ya no lo amaba... era sólo un humano más con sus vanidades y sus arrugas.

Me sentí feliz porque por primera vez desde que lo conocí había dejado de ser suya; pero también me sentí triste porque me dí cuenta de que no estaba tan equivocada al principio, no volvería a amar a nadie así, del modo del que yo había amado a mi caballero andante, porque el día que él se fue también se fueron todos los castillos y las princesas

lunes, 24 de diciembre de 2007

Domesticar...


(...)

Entonces apareció el zorro:

-¡Buenos días! -dijo el zorro.
-¡Buenos días! -respondió cortésmente el principito que se volvió pero no vió nada.
-Estoy aquí, bajo el manzano -díjo la voz.
-¿Quién eres tú? -preguntó el principito-. ¡Qué bonito eres!
-Soy un zorro -dijo el zorro.
-Ven a jugar conmigo -le propuso el principito-, ¡estoy tan triste!
-No puedo jugar contigo -dijo el zorro-, no estoy domesticado.
-¡Ah, perdón! -dijo el principito.
Pero después de una breve reflexión, añadió:

-¿Qué significa "domesticar"?
-Tú no eres de aquí -dijo el zorro- ¿qué buscas?
-Busco a los hombres -le respondió el principito-. ¿Qué significa "domesticar"?
-Los hombres -dijo el zorro- tienen escopetas y cazan. ¡Es muy molesto! Pero también crían gallinas. Es lo único que les interesa. ¿Tú buscas gallinas?
-No -díjo el principito-. Busco amigos. ¿Qué significa "domesticar"? -volvió a preguntar el principito.
-Es una cosa ya olvidada -dijo el zorro-, significa "crear vínculos... "
-¿Crear vínculos?
-Efectivamente, verás -dijo el zorro-. Tú no eres para mí todavía más que un muchachito igual a otros cien mil muchachitos y no te necesito para nada. Tampoco tú tienes necesidad de mí y no soy para ti más que un zorro entre otros cien mil zorros semejantes. Pero si tú me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en el mundo...
-Comienzo a comprender -dijo el principito-. Hay una flor... creo que ella me ha domesticado...
-Es posible -concedió el zorro-, en la Tierra se ven todo tipo de cosas.
-¡Oh, no es en la Tierra! -exclamó el principito.

El zorro pareció intrigado:

-¿En otro planeta?
-Sí.
-¿Hay cazadores en ese planeta?
-No.
-¡Qué interesante! ¿Y gallinas?
-No.
-Nada es perfecto -suspiró el zorro.

Y después volviendo a su idea:

-Mi vida es muy monótona. Cazo gallinas y los hombres me cazan a mí. Todas las gallinas se parecen y todos los hombres son iguales; por consiguiente me aburro un poco. Si tú me domesticas, mi vida estará llena de sól. Conoceré el rumor de unos pasos diferentes a todos los demás. Los otros pasos me hacen esconder bajo la tierra; los tuyos me llamarán fuera de la madriguera como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves allá abajo los campos de trigo? Yo no como pan y por lo tanto el trigo es para mí algo inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada y eso me pone triste. ¡Pero tú tienes los cabellos dorados y será algo maravilloso cuando me domestiques! El trigo, que es dorado también, será un recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo.

El zorro se calló y miró un buen rato al principito:

-Por favor... domestícame -le dijo.
-Bien quisiera -le respondió el principito pero no tengo mucho tiempo. He de buscar amigos y conocer muchas cosas.
-Sólo se conocen bien las cosas que se domestican -dijo el zorro-. Los hombres ya no tienen tiempo de conocer nada. Lo compran todo hecho en las tiendas. Y como no hay tiendas donde vendan amigos, los hombres no tienen ya amigos. ¡Si quieres un amigo, domestícame!
-¿Qué debo hacer? -preguntó el principito.
-Debes tener mucha paciencia -respondió el zorro-. Te sentarás al principio un poco lejos de mí, así, en el suelo; yo te miraré con el rabillo del ojo y tú no me dirás nada. El lenguaje es fuente de malos entendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca...

El principito volvió al día siguiente.


El año que la navidad cobró sentido...



La navidad es una excusa como otra cualquiera para...
Cenar con mi madre y mi hermana...

De algún modo está bien que un día al año nos sentemos las tres a hacer algo juntas, da igual lo que sea, pero llevamos cada una nuestra vida por un lado tan a tope que siempre nos dejamos para lo último. Por la sensación de que siempre nos tenemos y podemos posponer esos momentos familiares... familiares a nuestro modo.

Al final me va a gustar la navidad... al fin y al cabo es tomar sopa de la que hacía mi abuela y comer cordero, qué más da que sea navidad, pascua o el día de la independencia francesa...

Un día al año nos sentamos las tres en el mismo sofá, nos tapamos con una mantita y vemos una peli de dibujitos... Eso es navidad en procurador 27

jueves, 20 de diciembre de 2007

Se acabó uno más...



Mañana es mi cumpleaños...

Hace un año un día como hoy estaba almorzando con Susana...

Esta noche conocería a Rodri, Fran, Lobote y otros que ya no recuerdo...

Mañana desayunaría con Javi antes de entrar a trabajar...

Parece mentira que sólo haga un año de ese último desayuno.

Este año ha sido demasiado agitado, necesito que los próximos tres sean de absoluta calma para reponerme de las agujetas que tengo en el corazón. He vivido estos doce meses montada en una montaña rusa, un año demasiado emocional... No he sido consciente de la mitad de las cosas que pasaban en mi enrededor, tengo la sensación de haber vivido entre paréntesis.




En fin... me han regalado una gabarnida roja... ¿Se puede ser más feliz?