viernes, 11 de diciembre de 2015

Dark bird is Home

Juego un juego. Congelo un sentimiento, y una imagen de mi misma vista desde fuera para poder recordarme para siempre. Va acompañada de la misma frase.

"Esta soy yo con 25años, con 26años, con 27años, con 28años..."

Asi cuando sea viejita y me hayan robado la memoria recordaré por donde paseé, cuàndo creci y quién me quiso. Quiero recordar los esfuerzos del alma por tragar saliva, y los nudos en la garganta de no entender. Pero sobre todo y màs que nada quiero que no me borren "Cömo les quiero" "Qué orgullosa estoy de ti" y "Hoy por fin, ¡por fin!, me he sentido bien"

Releyendo palabras me he traido a mi misma desde el 2007 hasta hoy. En diez años re-entender como salir de aqui y llegar allà.

Voy a comprar una càmara, voy a volver a volver

"Thank you 2015 for all the lessons; 2016 I'm ready"


jueves, 24 de mayo de 2012

. final

He volcado en este blog prácticamente todos mis sentimientos desde hace años. A día de hoy tengo que estar un poco borracha para poder hablar a los ojos con la honestidad con la que he escrito al vacío.

Pero todos cambiamos, mis necesidades cambiaron. Mis sentimientos ya no pasan por el tamiz del teclado, viajan por teléfono, se comparten en charlas nocturnas de salón,  o en amaneceres ebrios de amistad.

Ya no vivo más aquí, quizás vuelva, pero no es mi intención.

Tchau gente, vai de boa.

lunes, 21 de mayo de 2012

Ahora que...

Me pregunto a qué obedecen esas cosquillas en la barriga cuando veo fotos del barrio, sí me refiero al barrio donde me he criado, del que tenía tantas ganas de irme, el que me sacudí de encima de manotazo, del que reniego hasta hasta la saciedad...


Y sin saber por qué me sorprendo imaginando vida para dos más perro, con bici y café en el mercado. Me imagino volviendo a las vecinas cotillas, a la tasca con serrín en el suelo, a las cofradías sin previo aviso, al solomillo al whisky, las cañas de Cruzcampo, al verde y amarillo... y me hace feliz imaginar que existe un retorno.

Pero sobre todo imagino vida para dos, donde sea no importa, pero que sea ya. Que vengas, que yo vuelva, y que no tengamos que volver a contarnos los días por teléfono.

Quiero volver a casa, si mi casa está donde estás tú.



viernes, 20 de abril de 2012

Haciendo amigos

Estoy apunto de concluir mi tercera semana aquí, un mes desde que me fui de casa.

Soy la primera estudiante de intercambio de la universidad, la primera extranjera que han conocido la mayoría de mis amigos, la tendera del barrio y el vendedor de periódicos. Un auténtico revuelo.

Es la tercera vez que mudo de país, el cuarto país en el que vivo, y supongo que ya he aprendido algo sobre cómo hacer relaciones, amigos e integrarme. Pero nunca he estado tan sola como hasta ahora, es la primera vez que no tengo a nadie a quien abrazar y sentirme reconfortada. Tan cierto es lo que estoy diciendo que el domingo pasado me abrazó la madre de una amiga y me tuve que contener para no llorar. Fue el primer abrazo en casi un mes.

Lo cierto es que inicialmente podría resultar bastante sencillo integrarme aquí, los brasileños son abiertos y amigables por definición. Aquí todo el mundo parece que quiere ser mi amigo, quieren hablar conmigo, preguntar cómo son las cosas fuera de Brasil, conocer mi vida, cómo llegué hasta aquí y si quiero ir a conocer a su familia que vive a diez mil kilómetros.

Esto me produce sentimientos encontrados, tengo 26 años, ya no quiero ser la más popular del instituto, no quiero que todos quieran ser mis amigos sólo por el hecho de que soy gringa, porque tener como amiga a la única gringa de la ciudad hace que tu propia popularidad y tu nivel de carisma roce el cielo. 

Me siento incómoda ante preguntas que hacen mi popularidad se eleve, tales como "¿Esos zapatos son europeos?" "No, están hechos en la india", intento evitar responder la maldita pregunta "¿En cuántos países has estado?" Porque aquí si viajas es que eres guay y rico, no es que te guste viajar y punto.

Yo quiero ser normal, quiero que quieran ser mis amigos porque tenemos cosas en común y porque nos reímos juntos. Por favor, que alguien me desmitifique ante mis compañeros de clase, porque  si no me lo hacen ya se van a llevar una tremenda decepción cuando comprendan que soy metro y medio de vulgaridad andaluza con pelo corto y culo gordo.

Lo peor de todo es que además estoy continuamente siendo observada, si llego tarde a clase, si he sacado mejores notas, si estoy sin depilar o si anoche estaba borracha... Siempre observada. Soy la novedad del barrio.

Pero aparte, los brasileños están totalmente locos, locos de pura diversión. Les encanta beber, bailar y reír. Y a mi me encanta con ellos, la verdad.
También me ayudan a TODO, lo que pido se materializa al instante y me resuelven problemas que yo aún no he visto venir. Esa es la realidad.

Mi autoevaluación me dice que sé que no voy a estar aquí mucho tiempo y que por ello no me estoy esforzando por crear vínculos reales, que añoro tanto dormir acompañada que me importa más el tiempo que falta para que llegue en vacaciones que el tiempo que está sucediendo justo ahora, y eso es peligroso. Pero intento combatirlo.

Mi autoevaluación también me dice que hasta esta semana yo jamás había hecho el esfuerzo de llamar a nadie para ver si podíamos hacer planes juntos, esa es la realidad, soy una floja social que siempre espera a que la llamen primero.

Pero he llamado a Douglas, que es la primera persona con la que me he sentido de verdad acompañada y cómoda desde que llegué, y mañana nos vamos a Sao Paulo de visita a pasar un día estupendo de turisteo. Y tengo ganas de verdad, estoy contenta.

viernes, 6 de abril de 2012

Primera Sexta feira

Aquí parece que siempre es verano, y que esté en un piso de playa. El calor que entra por la mientras duermo es muy familiar, es reconfortante. Parece que haya vuelto y no llegado, quizás sea que la mayor parte de la vida me vivió en verano.

Vivo en un condominio, lo que significa cámaras de seguridad en cada esquina y tres cerraduras distintas hasta llegar a mi casa. No tenemos seguridad privada, pero sí una limpiadora cada dos semanas que cobra 60reais por una jornada completa de trabajo, unos 25€ por ocho horas de trabajo que se traducen en tres euros la hora.

La leche es carísima y sabe a todo menos a leche, el agua sabe a rayos y para disimularlo la mezclan con Tang, que si de chicos os gustaba probar a beberla ahora, es una cosa dulce horrorosa. Como arroz dos veces al día y mis cuatro compañeras de piso me cocinan cada día una comida brasileña distinta.

Vivimos cinco en un piso de unos 60m, en tres cuartos. Es la primera vez en mi vida que comparto tanto espacio. El fantasma de la huella ecológica se está vengando de mí.

Mi barrio, mi distrito, es bastante pobre. Salvo un par de condomios casi todo son favelas. Favelas de gente con bastantes necesidades, unas muy honradas y otras con más necesidades aún.

Así que es norma general no andar sola por la noche, ni hablar inglés fuerte, ni parecer gringa, ni llevar dinero, ni conducir coches grandes, ni llevar teléfonos bonitos... Dicen mis compañeras de clase que son cosas normales, cosas de cualquier parte.

Los bares, y todo lo demás, cierran a las once para controlar la violencia, que dicen han reducido muchísimo. En los 90's Diadema era la ciudad con el índice de violencia más alto de America del Sur, un regalito. Pero quién la ha visto y quién la ve, el gobierno de Sao Paulo puja fuerte por la rehabilitación, como todo en Brasil parece que tiene éxito y para ayer.

Aparte de toda esta mierda, estoy agustísimo. Estoy orgullosa de llevar exactamente el mismo tipo de vida que llevan los demás estudiantes, aún cuando como la mayoría de ellos duermo en un colchón tirado en el suelo del cuarto compartido porque comprar una cama completa es demasiado dinero.

En cualquier caso, a partir de ahora que asenté un poco la idea de dónde vivo procuraré sólo hablar de las cosas bellas de vivir aquí, las cosas menos bonitas que se las lleven a otra parte pero aquí no quedarán escritas.

viernes, 2 de diciembre de 2011

¨Es fácil ser feliz cuando has estado muerto antes¨

Me escribí a mí misma hace mucho para no olvidar que juré no volver al desahucio interior, e increíblemente funcionó.

Supongo que simplemente un día me di cuenta de que odiaba el tedio de vida que vivía aún no queriéndola vivir, odiaba con tanta fuerza que me hubiese partido en dos de aullar al cielo la desesperación contenida. Odiaba tanto esa vida que lo agoté para siempre y nunca más he vuelto a sentir odio.

Pero eso fue hace mucho, y yo ya no me parezco a aquella, nunca lloro si no es de amor  ni hago funambulismo por las canciones de otro que no sea yo.

Pero no se cómo decirte ni dibujarte que cada cual tiene que llegar a su propio límite y husmear en los recovecos de los anhelos para comprender qué te hace dormir de un tirón y tener dulces sueños.

Si por muy fuerte que te abracen el alma se te escurre a los pies y nadie puede mantenerte derecho...

¿Qué voy a hacer yo que gasté media vida buscando mis dos pies?

martes, 9 de agosto de 2011

El gusano, el primero y yo

Está lloviendo.

He bajado al mercado, la calle estaba por completo en silencio, silencio absoluto, habría algún coche, algunas personas, pero tanto silencio me ha dado miedo. Nunca había notado que aquí siempre hay silencio, esta ciudad no tiene ruido propio.

También yo llevo silencio ahora por dentro, pero donde está éste antes había otras ilusiones, y esque tengo un gusano por dentro que se está comiendo mis posibilidades, mis ganas y mis modos de buscar el cómo-hacer. Cuanto más avanza el gusano, más avanza el silencio. Hay días que lo noto morderme por dentro, y sé lo que significa: no vas a encontrar, no lo vas a conseguir... Yo sé que mi gusano tiene razón, y cada tarde sin nada que hacer noto como muerde más fuerte, cómo es más difícil escuchar a mi padre pedirme que vuelva ya.

Pero dos veces al día vienes con hambre canina, a decir tonterias, hacerme rabiar y desrabiarme con besos , y ya ni es tan grande la soledad ni mis posibilidades tan pequeñas. El gusano se retira y yo me olvido de que me siento tan llana que el viento podría tumbarme en cualquier momento.

martes, 28 de junio de 2011

63 casillas en cuatro tiradas

A veces me siento un poco como si alguien me hubiera guardado dentro de una manzana verde en un congelador, mis caminos nunca pasan por casa, parece que vivo de oca en oca y ni me creo la suerte que tengo. Ojalá mi nombre esté descansando en algun congelador, u ojalá yo creyera en la magia, porque así sabría al menos que esta vez voy a salir bien.

Pero no sé por donde empezar, y como ya dijo alguien este es el Biggest challenge. Si pensamos que es un juego seguro que me las apaño para ganar. Sólo tengo que ser metódica y paciente. Tengo que salir a correr por las mañanas y andar con los ojos bien abiertos.

domingo, 5 de junio de 2011

La vida secreta de ls palabras, sábado de resaca

"-...Porque si decidieramos irnos a algún lugar juntos, me da miedo que un día, hoy no, quizás... quizás... quizás mañana tampoco, pero un día de repente puede que empiece a llorar y llorar, y llore tanto que nada ni nadie pueda pararme y que las lágrimas llenen la habitación y que me falte el aire, y que te arrastre conmigo y que nos ahoguemos los dos.

-Aprenderé a nadar Hanna. Te lo juro, aprenderé a nadar."

(suspiros)

Qué gran película.

Veinte horas de sueño seguido, los 18 días que parecen años, la no-gripe que no estoy incubando, los dos últimos exámenes, la pereza y el huecco.

jueves, 2 de junio de 2011

No es aquí

Estoy estudiando en mi cuarto, con la ventana abierta a las hordas de mosquitos y al fresquito que dejan las tormentas de verano. Suficiente fresquito para llevar una sudadera y la manta élfica en las piernas.

Mi barrio es bastante silencioso, no pasan coches, sólo se oye el murmullo de la ciudad en sí misma, cinco millones de habitantes hacemos mucho ruido. Siempre el mismo cadente sonido que te aliena de tu propio sentido, entre tanta gente es difícil hacer que tu ruido destaque. No sé cómo explicar a qué suena Ankara, cuando vine me sonaba a claxon, a veces me suena al silencio de la gente que mira, casi nunca me suena a verde.

Hace unos segundo he escuchado un pitido con eco lejano... y mi cerebro, creyendo que estaba en casa ha dicho "Un clarinete, están las bandas ensayando en el río", la sonrisa no ha llegado a abrírseme en la cara, porque he recordado que es mentira. Que aquí no hay música en las calles ni tampoco un río que lleve las marchas de las bandas por su cauce, que si los mosquitos pican igual no sé de donde sacan las ganas ni donde dejan la puesta en una ciudad seca y gris cual desierto de cemento.

Debió ser un caminón por la carretera que rodea Bahçelievler.

domingo, 29 de mayo de 2011

El último mes

Recuerdo el último mes en Sevilla, el mes más largo. Sin un duro, con muchos exámenes, con la sensación de que ya había hecho todo lo que tenía que hacer y sólo poder esperar a que los días se escurrieran lentamente. Desde que me dijeron que vendría hasta que vine pasó tanto tiempo que había pasado por todas las fases posibles y sólo me quedaba sentir que lo de venir era el paso más lógico, si fuese posible habría dicho que estaba escrito.

Sabía que llegaría el maldito dia 18, pero nunca llegaba.

Me queda un mes aquí, no tengo un duro pero sí muchos exámenes. Si bien no tengo la sensación de que ya hice todo lo que me quedaba por hacer sí sé que no haré nada nuevo en este tiempo. Llevo casi dos meses pensando que me queda sólo un mes, y lo que antes era miedo y pena ahora se ha convertido en la espera más tediosa del mundo, un día otro... otro más... En cuanto acaben los exámenes diré "Oh Dios mío, ¡Sólo dos semanas!"  Empiezo a ver a la gente marcharse, y claro eso no me gusta

Hasta entonces, sé que el maldito día 24 llegará, pero yo no lo veo cercano.

Lo peor es que sé el día 23 cuando dé los ultimos abrazos y vaya sola a la estación querré volver un mes atrás,

miércoles, 25 de mayo de 2011

Procrastinar

Abro faceb, abro gmail,  abro el periódico, abro skype, escucho música, abro blogspot, lo cierro todo. Voy a por una manta aunque esoy muerta de calor, me enciendo un cigarro que no me apetece fumar, voy a por agua, abro la nevera, hablo con mis compañeros de piso por skype aunque están sentados en la misma mesa que yo... vuelvo a abrir Mozilla, vuelvo a cerrar todas las ventanas. Voy a estudiar. Voy a poner la lavadora, o mejor recojo mi cuarto.

Un minuto más tarde: Abro faceb, abro gmail,  abro el periódico, abro skype, escucho música, abro blogspot....

Suspiro.

Miro los apuntes. Les saco la lengua y se rien de mí.

Vuelvo a suspirar.

Apago el ordenador, una siesta de diez minutos se convierte en hora y media.

martes, 17 de mayo de 2011

¿Y si fuera posible?

Es im-posible acabar con el bipartidismo.

Eso llevo escuchando toda la vida. Los jóvenes españoles no somos una porción muy representativa del electorado, lo sé. ¿Pero habéis visto cuánta gente se manifestó el domingo? ¿Será posible hacer algo con nuestra juventud adormecida? ¿Será posible que estemos desperezándonos?

Siempre hay un punto en el las cosas ya no funcionan más, y cambian. Todas  las generaciones que nos han precedido están orgullosas de haber participado en cambios sociales importantes en la sociedad, ¿Pasaremos nosotros por nuestro tiempo dulcemente viendo pasar la vida? ¿O seremos capaces de poder contar a unos nietos que no nos prestan mucha atención que estuvimos AHÍ?
¿Seremos capaces de saber usar las herramientas que nos dan o nos aburriremos en un par de meses como buenos burgueses malcriados?

Hoy todo son dudas, pero, ¿Sabéis que? Hay un montón de gente joven y mayor en la calle, parece que estamos más unidos, TieneUnRatón ha encontrado trabajo... y a mí todo esto me da fe y me hace sentir orgullosa, de ella porque tiene dos narices para seguir palante, de los demás porque confío en que se han sentido, y se están sintiendo, más vivos y dueños del mundo en el que viven. Ambas sensaciones son difíciles de olvidar para quien las vive.

Así que si aún tienes dudas, bórralas cuanto antes y anímate a vivir tu propia vida, que nadie te da garantías de éxito, pero te sentirás satisfecho.


Va a empezar a amanecer en pocos minutos, aunque a mí aún me quede  bastante para ir a la cama: Buenas noches, buenos días, o en cualquier caso Felices Sueños estéis donde estemos.

sábado, 14 de mayo de 2011

Dios aprieta pero no ahoga

Tengo ganas de meterme la mano por la garganta agarrarme el corazón y apretarlo con fuerza. Estoy muy jodida, mucho mucho. La vuelta a la realidad de esta mañana me ha dejado a diez metros bajo tierra, con ganas de no estar en ninguna parte. Sí, estoy jodida.

Ser positivo 24 horas al día, 365 días al año es agotador. Algunas veces dan ganas de romper a llorar y gritar que nada va a ir mejor. Llevo mucho tiempo esperando poder pedir una cerveza o comprar un puto bonobús sin calcular cuánto me queda en el banco o cuánto dinero debo a cuánta gente.

Pero sí, creo que las cosas van a cambiar, tengo mucha suerte, creo que es lo que más caracteriza mi vida, la he tenido siempre y no va a dejar de ser así. A partir de este instante, Señores pónganme las pilas, tengo que salir a la calle con los ojos bien abiertos, proyectando soluciones por doquier, buscando alternativas con la espalda recta y la sonrisa puesta.

En la última semana me han hecho más favores y regalos que en mucho mucho tiempo. Regalos alucinantes, tanto que realmente me he sentido abrumada. Alguna oportunidad también me ha salido por ahí por cortesía de un amigo, algún clavo al que agarrarse.

Soy muy afortunada, nunca me he sentido tan querida, hasta el punto de plantearme que la gente se está volviendo loca. Estoy recibiendo mucho más de lo que merezco. O lo que más agobia, más de lo que soy capaz de corresponder...


En fin, soy obstinadamente positiva. He empezado a escribir valorando mis capacidades para hacerme invisible y desaparecer del mundo, convertirme en una bola ciega y respirar bajito hasta que os olvidéis de que existo... a medida que escribía se me ha ido pasando así que ahora me voy a vestir con el traje del buen rollo, a ponerme colorete para los bolsillos vacíos y rimmel contra la desazón.

Thankyoumoreplease!!

lunes, 2 de mayo de 2011

Sin cafeina, sin tildes y sın puntos en las ies.

Ayer cuatro horas de confesiones Starbucks al mas puro estilo burbuja me dejaron con las lagrimas ajenas en los ojos, y el miedo propio balanceandose en los labios.  Sı, he dıcho miedo.

Hoy tengo resaca sentimental, no se cuanto de hondo hurgue dentro de los sentimientos de la persona que tenia delante. Lo suficiente como para que hoy aun sıga yo sintiendome un poco triste, un poco melancolica, un poco con ganas de que me dejen en paz. No quiero ni pensar como se sentira la contraparte (...).

¿Cuanto tiempo tarda el dolor en dejar de doler?

martes, 19 de abril de 2011

Aventuras de vida

"Oye tío que esta noche duermo en tu casa, que no se te pire, eh?"

No sé si la aventura de este fin de semana que se ha extendido hasta hoy, miércoles, comenzó el viernes por la noche bebiendo vino mientras mi amigo le vacila a la chica de la barra, al día siguiente cuando cambiamos tres veces seguidas el destino de nuestro viaje en menos de media hora o cuando definitivamente cogimos el tren a Eskisehir, el caso es que ha sido de las míticas.

"Mañana ya salimos de viaje cuando nos despertemos
Dijimos a las seis de la mañana mientras llamabamos al porterillo porque alguien que no era yo (!!!!) se había dejado las llaves dentro.

Ha sido un finde genial, de charlas y silencios cómodos, de reirnos y hacer en cada momento lo que nos apetecía, no es fácil encontrar a gente que realmente ame la vida.
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Acabo de volver de Estambul hace unas horas, qué gran ciudad... he aprendido a conocerla por fin,a ir donde quiero y saber qué me gusta, a pararme en las tiendas vintage y entrar en cada cafetería.

 Ahora que he aprendido a quererla, ahora que realmente he aprendido a querer Turquía, qué necia yo, que creía que antes me gustaba Turquía... ayyyy... yo creo que me estoy enamorando, me voy a ir a vivir vagabunda para poder dormir cada noche en las calles de Istanbul. Para pasear cada mañana por Beyoğlu y tumbada en Beşiktaş ver venir los barcos desde Asia.

Claro que no todos los días llegas a Estambul en barco navegando por el Bósforo... como llegamos Héctor y yo el lunes, no todos los días disfrutas de un conciertazo en la última planta de un edificio con todas las paredes de cristal, no todos los días puedes sentir como una ciudad palpita con vida propia en cada esquina. Estambul está tan viva, no sé como escribirlo sin encerrarla entre palabras. Tienes que sentirlo por ti mismo. Ahora conozco la verdadera Ist, ahora entiendo porque la aman tanto.

Hoy he visto Aya Sophia con ojos nuevos, qué suerte tuve.



martes, 12 de abril de 2011

Grandes momentos de felicidad, por muy lejos que estés.

Entre mi padre y yo se nos pegan los botezos por Skype, y nos sonreimos por esas rajillas que tenemos en lugar de ojos. Si uno de los dos no está escuchando atentamente el otro hace morisquetas hasta que mira la pantalla, y nos hace felices. 4.562 kilómetros no nos impide hacer seguir haciendo el idiota.

A 4.524 km hay alguien que jamás se olvida de darme las buenas noches, un gato que me envía noticias que nos darían para todo un desayuno de comentarios y un amigo con el que compartir canciones en cualquier momento del día.

Si la cifra cambia a 3.358 km puedes poner la cam para lavarte los dientes en compañía, y sentirte la persona más afortunada del mundo.

Esque si lo miramos en kilómetros vivimos en un planeta muy pequeñito. Fíjate que el diámetro de la Tierra sólo tiene doce mil y pico de kilómetros, ¿Qué mundo tan chico verdad? En realidad estamos todos muy cerquita, sólo es cuestion de que nos demos cuenta.

sábado, 9 de abril de 2011

Declaración de intenciones.

Ojalá fuese mentira lo que voy a escribir, pero soy terca como una mula y soñadora como una pusilánime mariposa, me cuesta la misma vida reconocer un fracaso por lo que soy capaz de levantar la tapa del portátil treinta veces seguidas para ver si ha ocurrido un milagro y el desastre se ha disuelto magicamente.

Desaparezca o no la hecatombe sigo, un poco más tonta y  menos prudente, pero igual de ilusa que el día que  por mi cumpleaños me regalaron una Chabel Exploradora y dormí abrazada a todos sus diminutos complementos, sintiéndome yo tan aventurera como mi muñeca.

Así que prepárense querido público, ando maquinando mis propios milagros, ustedes nunca lo sabréis pero ya voy en camino de alguna parte, tengo conmigo toda la paciencia del mundo, me estoy divirtiendo mientras escribo cada minuto en un reloj sin cuerda, y bueno, quizás entre tantas letras encuentre un Danniel con sombrero a lo Indiana Jones que quiera redescubrir el amazonas. Pero si no es así, tampoco me va a importar, yo ya era feliz antes no voy a dejar de serlo después.

Eso sí, no me queda tiempo para cobardías, así que saquen las orejas al sol  y disfruten que nunca más seremos tan jóvenes como en este preciso instante, y no estoy dispuesta a dejar que la vida pase. Si no, ya os sacaré yo de un tirón en la oreja cuando sea necesario ;)

jueves, 7 de abril de 2011

Cntrl+V Jóvenes y Verdes

"La verdad es que nos bastaba el mundo. Se desplegaba ante nosotros como la cola de un pavo real, y cada día nos traía mil cosas diferentes; prometiéndonos, además, otras mil, o diez mil, o cien mil más para el futuro. ¿Qué era el mundo? Era imposible saberlo, pero al menos parecía inmenso, ilimitado tanto en el tiempo como en el espacio. Así nos lo imaginábamos, y por eso eran tan las largas las direcciones de las cartas que escribíamos. Porque no nos bastaba con indicar al cartero, pongamos por caso, el nombre de nuestro primo y la ciudad en que vivía, sino que, por si acaso, dejábamos bien claro en qué provincia se hallaba la ciudad, y en qué nación la provincia, y en qué continente la nación. Luego, al final de toda la lista, escribíamos con letras grandes: Planeta Tierra. No fuera a suceder que el cartero se equivocara de galaxia.

Pasaron inviernos y veranos y, como quienes toman parte en el juego de la oca, nos fuimos alejando de nuestra casillas inicial: avanzando ligeramente, unas veces, saltando de oca en oca; desviándonos, otras veces, de los apisajes iluminados, cayéndo en cárceles o en infiernos. Llegó así el día en el que nos levantamos de la cama y comprobamos en el espejo que ya no tenía nueve años, sino veinte o veinticinco más; que, aun siendo todavía jóvenes, ya no éramos verdes.

Asombrados nos pusimos a repasar afanosamente nuestra existencia ¿Cómo habíamos llegado hasta allí? ¿Cómo nos habíamos alejado tanto? Era cierto que nos sentíamos más cansados que en los tiempos de la escuela primaria; era cierto que las indicaciones geográficas de nuestras cartas ahora eran más escuetas; pero, aparte de eso ¿qué otras cosas habían cambiado?"

B. Atxaga
Obabakoak

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Así, atrapada entre estas palabras, me quedé ayer un buen rato hasta que el pitido de Kizilay y los empujones de quienes no dejan salir antes de entrar me sacó de la nube. Hoy he vuelto al mismo pasaje, la verdad es que quien me hizo llegar este libro ya había marcado a drede este capítulo a sabiendas de que lo disfrutaría, quizás sólo lo marcó porque él lo disfrutó; al fin y al cabo antes perteneció a él que a mí, y solemos disfrutar con las mismas palabras mudas.
Es mi último libro en español, 200 páginas repletas de españolismo, de palabras, paisajes y expresiones tan nuestras que casi cuesta creer que de verdad esté aquí cuando leo y no en alguna ruta errante...

martes, 5 de abril de 2011

¿Volverás?



No es que me emocione, no, esque me cuesta no soltar una carcajada cada vez que escucho esta canción. No voy a escribir nada profundo es sólo que cuando suena quiero saltar de sofá en sofá, disfrazarme y repartir abrazos gratis.

"No te vayas lejos,
lejos es muy lejos para mi..."